François Picard se complace en recibir al abogado internacional de derechos humanos y activista anticorrupción Tutu Alicante. Para Alicante, la visita del Papa a Guinea Ecuatorial presenta una paradoja: ofrece una rara oportunidad de exponer la injusticia, pero corre el riesgo de que el régimen se apropie de ella para su propia validación. ¿Puede la “autoridad moral global” dar crédito inadvertidamente al régimen autoritario? Los recursos de Guinea Ecuatorial no han logrado elevar a la sociedad y transformarla en dignidad humana. La gobernanza sigue estando definida por la exclusión, la opresión y la erosión de la rendición de cuentas.
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