La guerra de Estados Unidos con Irán se está extendiendo por todo Medio Oriente, poniendo en riesgo la infraestructura de inteligencia artificial y planteando cada vez más dudas sobre las inversiones a gran escala de las empresas de tecnología estadounidenses en la región. Los líderes de la industria han comprometido miles de millones de dólares para suministrar chips y construir centros de datos en países ricos del Golfo como Arabia Saudita y Estados Unidos…

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