Con todos los televisores disponibles en la actualidad y todos los términos técnicos y la jerga asociados con la tecnología televisiva, puede resultar difícil determinar qué es importante. Aquí hay una guía rápida para ayudar a eliminar la confusión.
Precio: Los precios de los televisores oscilan entre 100 y más de 2.000 dólares. Las pantallas más pequeñas son más baratas, las marcas reconocidas son más caras y gastar más dinero también puede proporcionar una mejor calidad de imagen. La mayoría de los televisores básicos tienen una imagen suficientemente buena para la mayoría de las personas, pero duran mucho tiempo, por lo que puede valer la pena gastar más para obtener una mejor imagen. También es mejor comprar un televisor en otoño, cuando los precios son más bajos.
Tamaño de pantalla: En nuestro libro, cuanto más grande, mejor. Recomendamos un tamaño de al menos 43 pulgadas para un televisor de dormitorio y al menos 55 pulgadas para una sala de estar o televisor principal, y lo mejor es 65 pulgadas o más. Más que cualquier otra “función”, aumentar el tamaño de la pantalla de su televisor es el mejor uso de su dinero. Una de las quejas más comunes que escuchamos después de comprar un televisor es la de personas que no han crecido lo suficiente. Rara vez escuchamos a la gente quejarse de que el televisor es demasiado grande.
Capacidad: Con los televisores básicos, la característica más importante es qué tipo de sistema de TV inteligente utiliza el televisor. Entre los modelos de gama media, busque una función que incluya atenuación local completa, mini-LED y frecuencia de actualización de 120 Hz, que (a diferencia de otros extras) ayudan a mejorar la imagen, según nuestra experiencia. Entre los televisores de alta gama, la tecnología OLED es su mejor opción.
Para obtener más consejos sobre la compra de televisores, consulte Cómo comprar un televisor.














