En los últimos años, los roles que combinan habilidades digitales con conocimientos técnicos u operativos se han vuelto esenciales en los lugares de trabajo modernos. Los robots que gestionan la producción o los sistemas de inteligencia artificial que optimizan la infraestructura se han convertido en participantes activos del trabajo, pero el juicio humano sigue siendo fundamental.

Estos puestos conectan datos y análisis con operaciones del mundo real en fábricas, sitios de construcción y en redes de infraestructura, lo que permite a las organizaciones tomar decisiones mejor informadas.

Burkhard Böckem

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