Los cuidadores y veterinarios del zoológico de Nyíregyháza, en el este de Hungría, bañaron y examinaron cuidadosamente a un grupo de tortugas con espuelas (Centrochelys sulcata) durante una sesión de bienestar de rutina. El procedimiento monitoreó su salud, revisó si había lesiones y luego monitoreó la nutrición como parte del cuidado cautivo estándar.
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Esta especie, originaria de la región africana del Sahel que se extiende desde Senegal hasta Etiopía, está clasificada como Vulnerable en la Lista Roja de la UICN. Su caparazón vivo tiene un rico sistema nervioso que le permite a la tortuga sentir tacto, presión y dolor. Contrariamente a la creencia popular, esta sensibilidad requiere un manejo cuidadoso para evitar estrés o problemas de salud no detectados.
El zoológico de Nyíregyháza, una de las principales instalaciones de Europa con más de 5.000 animales de 500 especies, integra estos protocolos en sus programas de cría y entrenamiento ex situ. La pérdida de hábitat, la caza furtiva y el comercio de mascotas exóticas amenazan a las poblaciones silvestres, lo que hace que estos esfuerzos sean vitales para la concientización y la posible reintroducción.














