Las agencias nacionales de Nicaragua han cancelado el contrato para la explotación de la planta de energía geotérmica de Momotombo, citando la participación en operaciones ilegales.
Nota del editor: Reconocemos la complicada historia de la política en Nicaragua durante las últimas décadas. Como está firmemente fuera de nuestro campo de especialización, nos abstenemos de hacer comentarios sobre estos asuntos políticos. Este informe se basa solo en los hechos publicados por las agencias nicaragüenses en documentos oficiales, así como los desarrollos directamente relevantes para la industria geotérmica.
La Oficina del Fiscal General (PGJ) de Nicaragua ha cancelado oficialmente el contrato para la explotación de recursos geotérmicos en la planta de Momotombo debido a la corrupción y los cargos de lavado de dinero presentados a los propietarios de la compañía operativa, Momotombo Power Company.
Los propietarios de la compañía, el general retirado Álvaro Baltodano Cantarero, y su hijo, Álvaro Baltodano Monroy, han sido acusados de crear 20 compañías de shell utilizadas para el lavado de dinero y la evasión de impuestos. Según la declaración de PGJ, la evidencia reunida por la Policía Nacional y la Oficina del Fiscal General revelaron una conexión directa entre Momotombo Power Company y las compañías Shell. Dichas compañías fueron establecidas en jurisdicciones extranjeras clasificadas como paraísos fiscales por el Grupo de Trabajo de Acción Financiera.
Además, el Ministerio de Energía y Minas declaró que la compañía eléctrica de Momotombo no pudo ejecutar los trabajos acordados sobre el contrato de explotación, lo que obligó a la compañía a expandir su capacidad operativa a 37-40 MW.
La explotación de recursos geotérmicos en el sitio de Momotombo comenzó en 1983 con las operaciones de la planta de energía MOMOTOMBO 1 de 35 MW. Esto se siguió en 1989 con una planta de energía de la Unidad 2 de 35 MW y una unidad binaria de 8 MW que entró en línea más tarde. A pesar de tener una capacidad instalada de aproximadamente 78 MWE, la productividad del campo geotérmico de Momotombo ha sido inestable desde 1987. A partir de 2013, se declaró que la capacidad operativa en Momotombo era de solo 25 MWE.
En 2013, Ormat Techologies vendió su participación en el Proyecto de energía geotérmica de Momotombo a la compañía eléctrica Momotombo. Con la revocación del contrato, la suposición es que la propiedad y la gestión de las instalaciones de energía geotérmica existentes vuelven al gobierno nacional.
La declaración del PGJ fue a decir que “El estado de la República de Nicaragua reitera su compromiso con la defensa del patrimonio nacional, la transparencia en la gestión pública y el fortalecimiento del estado de derecho, asegurando que los servicios de energía continúen siendo proporcionados sin interrupción y bajo la gestión legal y responsable”.
“Las personas corruptas que, que usan estructuras corporativas nacionales o extranjeras se disfrazan de inversiones para encubrir delitos no serán toleradas; en consecuencia, todos los responsables, ya sean individuos o entidades legales, nacionales o extranjeras, serán procesadas”, La declaración dice además.
Fuente: Que Pasa, Prensa Latina, y Ministerio Energia y Minas












