Las herramientas de inteligencia artificial hacen que los codificadores sean más importantes, no menos.

De todas las posibles aplicaciones de la IA generativa, el valor de utilizar la IA en la codificación es quizás la más obvia. Escribir código puede ser lento y requiere experiencia. Ambos pueden resultar costosos. Además, la promesa de que cualquiera que pueda explicar su idea en texto plano podrá crear una aplicación, función u otro producto de valor agregado significa que la innovación ya no se limitará a quienes tengan las habilidades para ejecutarla. Pero cualquiera que tenga una idea puede hacerlo. La fuerza de esta promesa ha creado Un mercado de 7,37 billones de dólares para estas herramientas



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