Rusia continúa atacando la infraestructura energética de Ucrania, reduciendo la producción de electricidad en un 50% y obligando a residentes y empresas a hacer frente a apagones continuos. A pesar de las recientes conversaciones de paz, ataques como el ataque con aviones no tripulados a Zaporozhye subrayan la amenaza actual y los desafíos inminentes para los ucranianos, incluidas las residentes embarazadas que enfrentan dificultades diarias. Informe Francia 2.
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