El canciller alemán, Friedrich Merz, realizará un viaje de dos días a China a partir del miércoles. Es el último de una serie de líderes occidentales que buscaron nuevas asociaciones con el gigante asiático en las últimas semanas en medio de la guerra comercial de Donald Trump contra el resto del mundo. Es un delicado acto de equilibrio para el líder alemán, ya que la industria del país se ve presionada por la competencia de China. Pero primero, consideremos lo que cuatro años de guerra le han hecho a la economía ucraniana.
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