Las autoridades de la región de Larnaca fueron alertadas debido a la rápida propagación de la fiebre aftosa en Chipre. El martes por la tarde se celebró una reunión de emergencia con expertos de la Comisión Europea, durante la cual se presentó información detallada sobre la situación epidemiológica en la zona de vigilancia de 10 kilómetros.
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A partir de estos datos, se decidió iniciar la vacunación lo antes posible, en estrecha colaboración con veterinarios privados que ya conocen las granjas y están en contacto constante con los ganaderos de la región.
Las primeras vacunaciones se realizarán en las zonas más peligrosas, llamadas “zonas rojas”, y cada granja utilizará una combinación de vacunación y, si es necesario, sacrificio de animales para evitar una mayor propagación, según los datos recopilados.
Prohibida la exportación de animales vivos
Las autoridades chipriotas subrayan la urgente necesidad de que los agricultores cooperen y cumplan estrictamente las medidas de protección para controlar la epidemia y evitar consecuencias económicas y sanitarias más graves para el sector, una de las principales fuentes de ingresos de Chipre.
Al mismo tiempo, se prohíben todas las exportaciones de animales vivos, mientras los criadores de animales se desesperan porque sus rebaños se infectan y sus ingresos disminuyen.
Si bien se espera que lleguen a Chipre unas 20.000 vacunas procedentes de los territorios ocupados donde se registró por primera vez la epidemia de fiebre aftosa, la Comisión anunció que se enviarán a la isla más de 500.000 dosis de vacuna.
Mientras continúan las medidas de contención y desinfección, las autoridades enfatizan que todos deben cumplir con las reglas universales.
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