El 77% de los jóvenes italianos dicen ser adictos a sus teléfonos, mientras Italia evalúa los límites de edad en las redes sociales

Italia está haciendo sonar la alarma sobre la adicción digital entre los jóvenes, y nuevas cifras muestran que el problema está mucho más extendido de lo que se pensaba anteriormente.

PUBLICIDAD


PUBLICIDAD

Casi 100.000 jóvenes de entre 15 y 18 años corren el riesgo de sufrir adicción a las redes sociales, según el Instituto Nacional de Salud del país.

Se estima que otro medio millón de personas padecen trastorno de juego, una adicción compulsiva a los juegos en línea que la Organización Mundial de la Salud reconoció oficialmente como una condición médica en 2019.

Las cifras muestran cuán conscientes están los jóvenes del problema.

Una encuesta realizada por la Asociación Alerta Social, un grupo de ética digital, encontró que el 77 por ciento de los adolescentes italianos se consideran adictos a sus dispositivos; pero muchos dicen que carecen de las herramientas o el apoyo para cambiar su comportamiento.

La adicción digital entre los jóvenes se ha convertido en una preocupación creciente en Europa y más allá, generando un debate sobre las responsabilidades de las empresas tecnológicas, los padres y los gobiernos para proteger mejor a los menores en línea.

Pobreza educativa y problemas relacionales

“Con i Bambini”, que hasta la fecha ha financiado más de 800 proyectos en toda Italia en el marco del Fondo nacional de lucha contra la pobreza educativa infantil, sigue este fenómeno desde hace tiempo.

Según un estudio reciente de la organización, la pobreza educativa y las dificultades relacionales se encuentran entre las principales causas de la adicción digital.

“Casi la mayoría de los adolescentes, más del 75 por ciento, que viven aislados y son adictos a las redes sociales y a los juegos, tienen una relación distorsionada, disfuncional o incompleta con sus padres”, explica a euronews Next Simona Rotondi, responsable de actividades corporativas de ‘Con i Bambini’.

“No basta con prohibir”

La cuestión también está en el centro de los debates a nivel internacional. En una resolución votada el pasado noviembre, el Parlamento Europeo pidió que se fijara en 16 años la edad mínima para acceder a las plataformas sociales.

Francia e Italia está considerando una legislación que prohibiría a los menores de 15 años utilizar plataformas sociales. También se está considerando una iniciativa similar. España.

“El instrumento legislativo es necesario pero no suficiente”, afirmó Rotondi.

“Podemos controlar, proteger y asegurar, pero no basta con cambiar y mejorar la situación cultural de nuestras familias y niños”.

“El desafío es educativo. No basta con prohibir, de hecho debemos centrarnos en abrir la vida, no en cerrar lo digital. Necesitamos reconectar a los niños con la región”, añadió.

Por tanto, según los expertos, la prohibición puede ser una herramienta de protección, pero no puede sustituir un camino educativo estructurado.

Padres preocupados, adolescentes conscientes

La alarma la hacen sonar principalmente los padres. Según la encuesta “Con i Bambini” del Instituto Demopolis, el 83 por ciento de los adultos italianos dicen tener miedo de la adicción de los jóvenes a Internet, los teléfonos inteligentes y las tabletas.

Un padre dijo: “Estamos preocupados, pero no podemos quitarles el teléfono a nuestros hijos; no sabemos cómo hacerlo. Las instituciones y escuelas deberían ayudarnos”.

La concienciación también está aumentando entre los jóvenes. “Así es como nos informamos los jóvenes, leemos menos periódicos y las noticias se difunden en las redes sociales”, dijo una joven a Euronews Next.

‘No podemos bloquear las redes sociales, el mundo es hipertecnológico, debemos enseñar a utilizarlo conscientemente. “Sería mejor intervenir preventivamente que reprimir”, concluye.

Fuente