Dejar de lado nuestras preocupaciones y ponerlas en las manos de Dios abre el camino para Su paz y guía, incluso cuando la vida es incierta. La autora de best sellers Rebecca Simon, autora de Encuentra a Dios todos los días.Fomenta la confianza en el tiempo de Dios, la paciencia y la dependencia de Su presencia en cada etapa de la vida.
Si marzo te enseña algo, que sea esto: las pequeñas oraciones aún pueden mover grandes montañas.
Dios, ayúdame a liberar las revelaciones de febrero a las que no puedo aferrarme. Haz espacio para todo lo nuevo para mí.
Oh Dios, apaga las preocupaciones que rápidamente aumentan en mi mente. Llena esos espacios con coherencia y confianza.
Señor, guarda mi paz. Quitar lo que lo perturba y fortalecer lo que lo restaura.

Dios, recuérdame que el progreso no tiene por qué ser alto. Déjame respetar los pequeños pasos que doy cada día.
Oh Dios, mantenme cerca de ti en cada rutina, en cada momento, en cada respiración.
Encuéntrame donde estoy, Dios, y crece suavemente desde aquí.

















