máquina,
Al entrar en esta temporada de Cuaresma, vengo a ti con las manos abiertas, listo para liberar aquello a lo que me he estado aferrando con tanta fuerza, listo para arrepentirme de las formas en que me he alejado de ti y listo para recibir en mi corazón todo lo que quieras hacer durante estos próximos 40 días.
Soy libre de los hábitos que me alejan de ti. Libero las relaciones que me agotan. Me libero de la necesidad de controlar resultados que no debía tener. Señor, tómalo todo
Me arrepiento por las veces que elegí mi camino sobre el tuyo. Porque el miedo, el orgullo o la comodidad me impiden obedecerte. Porque hice ídolos de cosas que nunca debieron complacerme. Perdóname, Dios. Limpia mi corazón. Recupéralo.
Estoy listo para recibir, si Dios quiere, recibiré tu bendición. Recibe tu paz. Consigue la transformación que quieres trabajar en mí durante esta temporada. Utiliza estos 40 días para acercarme, purificarme más profundamente y prepararme para todo lo que se avecina.
Estoy bien, Dios. Cámbiame.
Amén.















