Poco a poco estoy aprendiendo a dejar atrás el pasado y centrarme en el presente para construir un futuro mejor. Poco a poco estoy aprendiendo a dejar ir todo el dolor para poder sanar y atraer personas que puedan ayudarme a sanar.
Poco a poco estoy aprendiendo que la historia no tiene por qué repetirse. No tiene por qué ser la misma historia. No tiene que ser el mismo final porque estoy creciendo, evolucionando y aprendiendo a tomar mejores decisiones. Soy más fuerte ahora. Soy más sabio. Soy más valiente. Puedo crear el tipo de futuro que quiero. Puedo imaginar todas las bendiciones que no pensé que merecía.
Poco a poco estoy aprendiendo que cuanto más esperes, mejores serán las cosas. Cuando Dios pone a prueba con frecuencia tu paciencia y tu capacidad de perseverar, te está preparando para la recompensa máxima. El regalo definitivo. La recompensa definitiva.
Poco a poco voy aprendiendo que la vida estará llena de sorpresas y momentos que te dejarán sin aliento. Tendrá éxito por sí solo. Él te dará más de lo que pediste porque lo he visto suceder. He visto sueños hacerse realidad, suceder milagros y personas sanar. He visto a personas destrozadas encontrar el amor y a personas solitarias encontrar su propio hogar. He visto a personas encontrarse a sí mismas después de haber estado perdidas durante años. He visto gente levantarse después de las caídas más brutales. He visto gente volver a sonreír después del llanto del río.
Poco a poco estoy aprendiendo que nunca nos prometen una vida fácil, ni nos dan las herramientas para saber cómo hacerla más fácil, pero sí podemos enseñarnos a sobrevivir. Podemos optar por ver el lado positivo cuando la vida se pone difícil.

Poco a poco estoy aprendiendo que si abrimos nuestro corazón a la posibilidad de cambiar nuestras vidas, vemos la luz al final del túnel y creemos en la magia como si tuviéramos diez años nuevamente, la encontraremos. Cambiaremos nuestras vidas. Lanzaremos un hechizo sobre nuestras vidas y encontraremos la magia que lo transforma todo.
Poco a poco estoy aprendiendo que tal vez no sea otro cliché. Tal vez se supone que debemos dejar atrás todas las cosas malas porque las mejores aún están por llegar.
Quizás lo que pensábamos que eran los “mejores días” no lo fueron, y estamos en camino de vivir los mejores días de nuestras vidas.
















