A veces, el regalo más grande es el que no sabíamos que necesitábamos: la persona que llega a nuestras vidas inesperadamente cuando estamos atrapados en sentimientos por otra persona, el trabajo que conseguimos después del trabajo que no conseguimos, la felicidad que encontramos después de que una puerta diferente se cierra en nuestras narices.

A veces, el regalo más grande es el que no pedimos: los brazos de un amigo inesperado alrededor de nuestros hombros cuando nos sentimos solos, un elogio de un extraño en un momento oscuro, la oportunidad que nunca planeamos, pero que marcó toda nuestra vida a partir de ese momento.

A veces, el regalo más grande es el que recibimos cuando pensamos que Dios no nos escucha: cuando oramos, cuando suplicamos, cuando esperamos con todas nuestras fuerzas y vemos cómo la vida se desmorona debajo de nosotros. Mientras agitábamos nuestros puños hacia el cielo, le preguntamos a Dios por qué no escuchaba nuestros gritos. Cuando nos sentimos abandonados, como si nos hubiera dejado cuando más lo necesitábamos.

Pero entonces, de repente, descubrimos Las bendiciones prosperan del dolor.– Personas que nunca imaginamos, por las que oramos o incluso vimos venir.

Cuando las bendiciones brotan del dolor. Consulte este libro para obtener una guía amable.

A veces el regalo más grande es el que Dios nos da cuando estamos demasiado ocupados orando por otra cosa.

La mayoría de las veces oramos por cosas específicas y personas específicas. Queremos que la vida se adapte a nosotros; Queríamos que todo siguiera nuestro Planes. Oramos egoístamente, estancados en el presente, viendo sólo lo que tenemos delante y no lo que está por venir.

Pero nuestro Padre ve más allá de nuestra estrecha visión. Él ve la forma en que nuestras vidas se moldearán, crecerán y cambiarán. Él escucha nuestras oraciones. Pero las súplicas no son deseos, ni son genios que quieran concedernos lo que queramos.

Dios escucha cada esperanza en nuestros corazones, pero nos mueve en consecuencia su voluntad perfecta. Y a veces no es que Él ignore lo que deseamos, sino que moldea nuestro futuro para que sea mucho mejor de lo que jamás imaginamos.

No significa que Él no vea el dolor que sufrimos o las personas que amamos. Eso no significa que ignore los sentimientos que corren por nuestras venas, las cargas que anhelamos levantar y el dolor que desesperadamente queremos detener.

La verdad es que Él escucha, ve, se preocupa y sabe, mucho mejor que nosotros, lo que necesitamos.

Él oye, ve, se preocupa. Una lectura agradable para sentarse.

A veces una oración sin respuesta es la mayor bendición de todas.

Porque cambia nuestro rumbo, porque nos aparece VERDADERO El amor, porque nos empuja a estar en algún lugar, en alguien más tras el dolor. Porque nos enseña a soltarnos, levantarnos y seguir adelante.

Porque nos rompe, nos reconstruye y nos fortalece en formas que nunca hubiéramos podido lograr por nuestra cuenta.

A veces un Una oración sin respuesta Él permite que Su plan se haga realidad: que las personas se acerquen a Él, que las vidas transcurran según lo previsto, que los corazones duelan para poder sanar y que los seres queridos se alejen para que todos puedan ver Su verdad y Su amor interminable.

A veces, la oración sin respuesta trae esperanza, trae luz, trae verdad a la que estamos ciegos cuando estamos ocupados queriendo algo más.

Oramos y la gente todavía se va, nuestros corazones se rompen, la enfermedad, la muerte y el dolor suceden a nuestro alrededor y solo vemos lo que vemos. el no hizo eso Consigue lo que Dios tiene el no hizo eso Danos.

Hasta que de repente, un día, respiramos profundamente e inhalamos esperanza. Inspiramos nuevas bendiciones. Inhalamos paz y comprensión de Su voluntad.

Vemos que qué no fue La respuesta nos ha llevado a lugares mucho más grandes que antes, nos ha dado exactamente lo que necesitábamos y ha moldeado, construido y fortalecido nuestra creencia en nosotros mismos y en Él. Damos pasos adelante sabiendo que estamos donde estamos el no hizo eso Conseguirlo es el mayor regalo.

Lo que no recibimos puede ser un regalo. Mira este libro.

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