La startup italiana Besnati está redefiniendo la exhibición de yates como algo hecho por diversión, no por utilidad. El Hurlo 325 de 10 pies de largo satisface la urgente necesidad de salir del pit lane en la Fórmula 1 precisamente porque el diseñador Valerio Rivellini modeló la cabina directamente en la arquitectura de la F1, montando todos los controles en el volante para eliminar el acceso y el tiempo de reacción durante maniobras audaces. Las pantallas gemelas de Garmin rodean el volante junto con el audio incorporado, mientras que un jet Rotax de 170 hp impulsa la embarcación a más de 50 nudos con la precisión de un kart. Construida entre Verona y Olbia, la licitación se lanza en tres especificaciones: el modelo Classic presenta una carrocería plateada con asientos color tostado, el modelo Sports presenta Alcantara negro y gris y el modelo Fish presenta artes de pesca. La personalización completa garantiza que su asistente coincida con la nave nodriza.



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