Hasta el año pasado, Northrop Grumman figuraba como “Socio Platino”, el nivel más alto de patrocinio corporativo, en el sitio web de HRC. De acuerdo a Centro de acción para la responsabilidad corporativa American Friends Service Committee, “Northrop Grumman suministra al ejército israelí una amplia gama de armas, incluidos varios sistemas de misiles”.
“Estas son herramientas de destrucción y muerte sancionadas por el Estado, no herramientas para los derechos humanos o la igualdad, y no distinguen entre vidas queer y vidas heterosexuales”, decía el comunicado del Proyecto de Justicia.
Sin embargo, la declaración señala que el Consejo de Derechos Humanos no se ha comprometido a “desinvertir permanentemente en estas u otras empresas de armas” y “tampoco pidió un embargo de armas a Israel, a pesar de que estas son demandas explícitas de los organizadores LGBT”. Como resultado, termina llamando al Consejo de Derechos Humanos y a otras organizaciones LGBTQ a “romper lazos con todos los fabricantes de armas e instituciones que se benefician del genocidio y el militarismo en Palestina, Estados Unidos y en todo el mundo”, “comprometerse a no establecer ninguna asociación futura con fabricantes de armas e instituciones que se lucran con el genocidio y el militarismo” y “pedir públicamente un embargo de armas inmediato a Israel para prevenir bombas”.
Rand describió el anuncio del Consejo de Derechos Humanos como “una gran victoria para el movimiento para detener el genocidio en Gaza, pero es sólo el comienzo”.
















