Poco se sabe con certeza sobre el santo popular mexicano conocido como Jesús Malverde. Se dice que fue una figura de Robin Hood que robaba a los ricos para dárselo a los pobres. Después de su asesinato, se le atribuyeron milagros, creando seguidores religiosos en todo México y especialmente en su estado natal de Sinaloa. Debido a que Sinaloa es un centro para el tráfico de drogas en México y los involucrados buscan identificarse con la imagen de “bandido generoso” de Malverde, éste se ha convertido en un santo patrón no oficial de los narcotraficantes.
A pesar de esta notoriedad, Malverde es muy respetado. Este hecho se puede comprobar en su santuario principal en Culiacán, que irónicamente está a sólo una cuadra del edificio del gobierno del estado de Sinaloa. Cada año, el 3 de mayo, aniversario de la supuesta muerte de Malverde, se realiza una fiesta en el santuario. Incluye exhibir su busto en calles cercanas y realizar una rifa para los pobres de la ciudad. En el santuario también se venden baratijas de Malverde durante todo el año.















