Escondidas en el centro de la ciudad de Oslo, las calles Damstredt y Teltosbaken ofrecen una (cuidada) visión de la vida cotidiana de la ciudad de antaño. El barrio está rodeado de casas de madera bien conservadas de los siglos XVIII y XIX y te da la sensación de ser un pequeño pueblo en una metrópolis moderna.

Cada calle tiene sólo unos cientos de metros, pero ambas merecen la pena. Damstraedet es una calle estrecha y sinuosa de adoquines que discurre entre Akersveen y Fredensborgven. Sus pequeñas casas de madera conservadas todavía se utilizan como residencias privadas, lo que hace que el ambiente de la calle parezca más habitado que teatral.

A un corto paseo hacia el norte se encuentra Telthusbakken, entre Akersveien y Maridalsveien. Ubicada justo debajo de la iglesia Gamle Aker, el edificio en pie más antiguo de Oslo, esta empinada calle peatonal está flanqueada por coloridas casas de madera a un lado y jardines floridos al otro.

Ambas calles bordean el cementerio de Vår Frelsers, el lugar de descanso final de muchos noruegos famosos, incluido Edvard Munch, lo que hace de este tranquilo barrio un compañero adecuado para otros lugares emblemáticos de Oslo.

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