Jeff Collins, director ejecutivo de WanAware

El segundo trimestre de 2025 vio un modesto repunte en las fusiones y adquisiciones de hospitales, con… Informes de Kaufman Hall Ocho acuerdos anunciados. Sin embargo, las líneas de tendencia cuentan una historia más compleja: la mitad fueron desinversiones, no hubo megafusiones y el tamaño promedio de los vendedores fue de sólo 175 millones de dólares en ingresos anuales, muy por debajo de las normas históricas.

Este panorama más pequeño y cargado de desinversiones puede parecer menos dramático que las megafusiones que han acaparado los titulares en los últimos años, pero presenta un peligro más silencioso e insidioso: Orígenes fantasma. Se trata de dispositivos, sistemas y tecnologías que están ausentes de los inventarios oficiales pero que permanecen activos en las redes hospitalarias. Si no se ven, estos factores complican el proceso de integración, exponen a las organizaciones a brechas de cumplimiento y aumentan la fragilidad operativa en un momento en el que cada margen importa.

El coste oculto de las “flotas fantasma”

Los orígenes fantasmales no son nuevos, pero están proliferando. Los hospitales pequeños, que a menudo son los vendedores en las ofertas actuales, tienden a tener equipos de TI y gestión de tecnología sanitaria (HTM) con recursos insuficientes. La documentación es inconsistente, las adquisiciones están descentralizadas y los inventarios pueden no reflejar la realidad. Cuando estas instalaciones cambian, los sistemas adquiridos heredan lo que equivale a una flota de dispositivos en la sombra.

¿Por qué las desinversiones empeoran las cosas?

La ausencia de grandes fusiones no significa menores riesgos. En cambio, los riesgos están fragmentados. Muchas pequeñas adquisiciones, desinversiones y expansiones en el extranjero significan que cada transacción agrega una nueva capa de incógnitas. La naturaleza “cortada” de la escena requiere que repertorios dispares se reúnan en una imagen coherente y precisa.

Tenga en cuenta que los sistemas más grandes eliminan las instalaciones rurales. Estos hospitales suelen tener equipos obsoletos, tecnología no estándar y una gestión de TI mínima. Lo que parece una transacción de balance limpio puede en realidad ocultar firmware sin parches, sistemas operativos no compatibles o dispositivos de Internet de las cosas médicas (IoMT) no documentados. Para los adquirentes, esto significa absorber no sólo activos, sino también pasivos potenciales.

La presión de cumplimiento está aumentando

Al mismo tiempo, los reguladores están endureciendo las expectativas en torno a la visibilidad y la gobernanza del ciclo de vida.

Es evidente que los inventarios precisos y verificables ya no son opcionales. Para las organizaciones que atraviesan fusiones o desinversiones, la brecha entre activos “conocidos” y “desconocidos” puede significar la diferencia entre aprobar una auditoría e incurrir en costosas sanciones.

Carga de integración

Más allá del cumplimiento, los activos fantasma ralentizan el proceso de integración en sí. Cada sensor, dispositivo o componente de software intermedio desconocido añade costos de resolución de problemas. Cuando faltan en el inventario el estado de los parches, las versiones de firmware o las dependencias de los proveedores, las actualizaciones de rutina pueden alterar los sistemas clínicos críticos.

A Análisis final De 2,25 millones de dispositivos IoMT en 351 organizaciones de atención médica, encontró que el 99% tenía dispositivos con vulnerabilidades de seguridad conocidas y el 89% tenía una conexión a Internet no segura. Estas estadísticas muestran que los activos ficticios no son sólo errores contables. Son puntos activos de falla que retrasan la integración, complican la respuesta a incidentes y crean riesgos continuos para la seguridad del paciente.

Cerrando la brecha de visión

Cuando hablo con ejecutivos de atención médica sobre activos fantasma, la pregunta que escucho con más frecuencia es: ¿Por dónde empezamos? La respuesta no es otra lista de verificación o una solución rápida. Lo que necesitamos es un cambio en la forma en que los líderes piensan sobre la visibilidad y la responsabilidad en sus entornos tecnológicos.

En primer lugar, la visibilidad de los activos debe convertirse en una responsabilidad compartida, no sólo en una carga para los equipos de TI o ATS. Los líderes clínicos, los responsables de cumplimiento y los ejecutivos financieros dependen de inventarios precisos, se den cuenta o no. Si la confianza en esos datos es débil, todo el sistema opera sobre suposiciones.

En segundo lugar, las organizaciones necesitan incorporar flexibilidad al proceso de integración. Cada fusión o desinversión trae consigo nuevos dispositivos y sistemas. En lugar de tratar el descubrimiento de activos como un proyecto único, debería convertirse en un sistema continuo, respaldado por un descubrimiento automatizado, un seguimiento en tiempo real y una gobernanza clara.

Finalmente, la visibilidad debe estar directamente relacionada con el cumplimiento y los resultados de seguridad del paciente. Los reguladores ya no están satisfechos con la documentación superficial; Esperan pruebas de que las organizaciones saben qué hay en sus redes, cómo mantenerlas y dónde existen vulnerabilidades. El mismo rigor es lo que silenciosamente protege a los pacientes de los riesgos que plantean los activos ficticios.

El camino a seguir

Los líderes de la atención médica reconocen que la tecnología es tanto un facilitador como una responsabilidad. En un mundo de márgenes estrechos, cambios de políticas impredecibles y fusiones y adquisiciones que requieren mucha inversión, la visibilidad de los activos determinará si las integraciones tienen éxito o fracasan.

Los activos falsos son una molestia técnica, pero también socavan el cumplimiento, consumen presupuestos y ponen en riesgo la seguridad de los pacientes. Tanto para los ejecutivos de hospitales como para los responsables de cumplimiento y los líderes de TI, cerrar la brecha de visibilidad ya no es opcional. Es la base de sistemas sanitarios flexibles, integrados y compatibles.

Acerca de Jeff Collins
jeff collins, director ejecutivo de ellos son conscientesTiene más de 25 años de experiencia impulsando un crecimiento rentable transformando marcas, empresas y culturas. Le apasiona impulsar el cambio a través de estrategias impulsadas por una visión que dinamicen las marcas y las empresas, atraigan a los clientes, inspiren a las partes interesadas y creen comunidad. En 2020, Jeff comenzó a desarrollar WanAware después de darse cuenta de la necesidad de soluciones efectivas de observabilidad de TI debido a las limitaciones de las herramientas y modelos heredados. También ocupa puestos de liderazgo en 21Packets (presidente) y Lightstream (director de estrategia). Jeff forma parte de las juntas directivas de varias empresas de tecnología y aporta su experiencia en ciberseguridad, inteligencia artificial, redes y transformación de datos.

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