Elektrownia Powiśle tiene un ambiente animado gracias a su gran variedad de tiendas de moda y su salón de comidas internacionales. Pero a lo largo del siglo XX, el centro comercial latía con un tipo de energía muy diferente, sirviendo como centro neurálgico para la mayor parte de la ciudad.
El lugar mantiene claros vínculos con su historia a través de su arquitectura y decoración. Los visitantes pueden disfrutar de una cena sentados bajo los accesorios originales de la fábrica, mientras que los pasillos están llenos de obras de arte inusuales hechas con maquinaria recuperada. El exterior de la fábrica es una mezcla de ladrillo rojo y vidrio brillante, y cuenta con una chimenea reconstruida.
Pero la historia de este sitio no es sólo industrial. Durante la Segunda Guerra Mundial, los trabajadores de la fábrica participaron activamente en actividades de resistencia contra las fuerzas de ocupación nazis. La dirección de la fábrica utilizó su puesto para ayudar a los polacos que vivían bajo el régimen nazi, ofreciéndoles trabajo o refugio ante los arrestos.
Más tarde, los combatientes de la resistencia polaca tomaron el control de la fábrica antes del Levantamiento de Varsovia. Los ingenieros de la fábrica incluso ayudaron a construir un vehículo blindado conocido como “Kubuś” utilizando un viejo chasis de camión y otros materiales encontrados en la fábrica. Estas hazañas están documentadas en paneles informativos alrededor del edificio.
















