El 29 de septiembre de 1991, durante el asedio del cuartel de Bjelovar, el depósito de municiones “Bednik” fue bombardeado por el mayor Milan Tebić del Ejército Popular Yugoslavo, quien prefirió volar las instalaciones en lugar de entregárselas a las fuerzas croatas. La explosión resultante fue tan poderosa que sacudió toda la ciudad de Bjelovar y dejó un enorme cráter donde una vez estuvo el almacén. Once soldados croatas murieron en la explosión mientras intentaban evitar el desastre.

Hoy, el sitio se ha transformado en un área conmemorativa pacífica. Los visitantes pueden caminar por senderos forestales para ver un monumento dedicado a los defensores caídos, una capilla y un museo al aire libre que alberga equipo militar, incluidos tanques y vehículos blindados utilizados durante la guerra. Sirve como un claro recordatorio de la “Guerra de Bjelovar” y del alto precio pagado por la libertad de la ciudad.

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