Este es un gran ejemplo de la herencia ortodoxa de Bulgaria. Desde fuera este lugar parece bastante normal (a excepción de las cúpulas doradas y las cruces del tejado). Pero si entras, te sorprenderán los impresionantes frescos que cubren cada centímetro de las paredes y los techos. Grandes candelabros cuelgan de los techos abovedados.
Las cúpulas parecen representar a Cristo y a los escritores de los cuatro evangelios, con la cúpula central elevándose por encima de las demás.
Si te encanta la historia, la arquitectura o simplemente quieres un lugar tranquilo para sentarte, este es el lugar.
Ten cuidado con el suelo de mármol, ya que hay un equipo de limpieza fregandolo constantemente.













