A medida que se intensifica el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, se corta el suministro de energía en Medio Oriente.
Irán está tomando represalias contra los ataques israelíes y estadounidenses donde causa más daño: la energía.
Y el mundo ya lo está sintiendo en el surtidor.
Teherán ha interrumpido el transporte marítimo en el Estrecho de Ormuz, una estrecha vía fluvial por la que fluye una quinta parte del petróleo mundial.
También ha lanzado una serie de contraataques contra instalaciones de petróleo y gas en todo el Golfo.
Una mayor interrupción de este flujo paralizaría a las mayores economías importadoras del mundo, desde Asia Oriental hasta Europa.
Los precios del petróleo y el gas natural están aumentando.
Esto significa mayores costos de combustible para los automóviles, las centrales eléctricas y la industria, lo que a su vez se refleja en la economía global.
Publicado el 5 de marzo de 2026













