A veces, las temporadas tranquilas no son contratiempos, son preparativos. Los momentos en los que te sientes solo, incómodo o pesado suelen ser aquellos en los que haces el trabajo más profundo bajo la superficie. El crecimiento no siempre parece movimiento; A veces es como estar quieto, darse por vencido y aprender a confiar sin pruebas. Si siente que las cosas se están desmoronando en este momento, deje que esto le sirva de recordatorio: no será olvidado ni castigado. Has sido rooteado. Lo que viene a continuación requiere fuerza, paciencia y fe, y esta temporada reúne las tres cosas.
Cuando Dios quiere hacerte exitoso, te saca de tu zona de confort.
Pone a prueba tu paciencia
Te aísla.
Desafía tu fe. Porque antes él te da la vida que sueñas. Construye su versión que puede manejarlo.

Cuando Dios quiere que crezcas.
Te deja solo.
Permite roturas.
Deja que algunas cosas fallen.
No estás siendo castigado, estás siendo plantado.
Que Dios te ayude a cosas mayores.
















