- El comercio mundial está siendo transformado por los aranceles, las tensiones geopolíticas y la incertidumbre política, y el transporte aéreo es cada vez más importante en términos de velocidad, confiabilidad y adaptabilidad en medio de cadenas de suministro fragmentadas.
- El Simposio Global de Carga de la IATA en Lima destaca el fortalecimiento de la regulación, el avance de la digitalización, el manejo de carga especial y el desempeño ambiental para mejorar la eficiencia, la seguridad y la sostenibilidad.
- Ser anfitrión de la WCS en América del Sur subraya el creciente papel de la región en el comercio global, mientras que el éxito futuro de la industria depende de operaciones flexibles, eficientes y habilitadas digitalmente para gestionar flujos de mercancías complejos.
El comercio mundial se está remodelando en tiempo real. Los aranceles, las tensiones geopolíticas y la incertidumbre política están cambiando las rutas comerciales, fragmentando las cadenas de suministro y aumentando la prima por la velocidad y la confiabilidad. En este entorno, el transporte aéreo ya no es sólo un medio de transporte, sino más bien un facilitador estratégico del comercio global.
En 2025, la demanda de transporte aéreo aumentará un 3,4%. Pero esta cifra tan importante esconde una realidad más compleja. El crecimiento ha sido desigual, lo que refleja patrones comerciales cambiantes, reorientaciones y cadenas de suministro cada vez más diversificadas. Hubo un claro cambio en los flujos de mercancías de Asia y América del Norte a Asia y Europa, impulsado por las presiones arancelarias y la eliminación de la exención mínima de Estados Unidos. Estas dinámicas no son temporales. De cara al año 2026, es probable que la volatilidad siga siendo una característica distintiva del comercio mundial, y la adaptabilidad seguirá siendo la mayor fortaleza del transporte aéreo.
La pregunta que enfrenta la industria no es si el transporte aéreo puede responder al cambio (lo ha demostrado una y otra vez) sino cómo puede continuar haciéndolo de manera más rápida, más eficiente y más sostenible. Este desafío está en el centro de las discusiones en el Simposio Mundial de Carga (WCS) de la IATA en Lima en marzo de 2026.
El simposio de este año se centra en el desarrollo del transporte aéreo en un mundo dinámico pasando del diagnóstico a la entrega. A través de temas dedicados a la regulación, la digitalización y la carga especial, los líderes de la industria, los formuladores de políticas y los profesionales examinarán cómo fortalecer las bases que permiten que el transporte aéreo opere bajo presión.
La organización es uno de esos fundamentos. Unas normas bien diseñadas y armonizadas a nivel mundial permiten el comercio; Las regulaciones fragmentadas u obsoletas los limitan. A medida que las cadenas de suministro se vuelven más complejas, los marcos regulatorios deben seguir el ritmo, especialmente para productos especializados como medicamentos, animales vivos, baterías de litio, artículos perecederos y envíos de comercio electrónico. En la WCS, los reguladores y la industria trabajarán directamente en cómo mantener altos estándares de seguridad y al mismo tiempo mejorar la eficiencia y la previsibilidad a través de las fronteras.
La digitalización es un facilitador fundamental: ahora se están sintiendo los avances. La industria está yendo más allá de la discusión hacia la implementación, con iniciativas como ONE Record que demuestran cómo el intercambio de datos unificado e integral puede mejorar la visibilidad, reducir errores y respaldar decisiones operativas más inteligentes. Las sesiones prácticas en Lima mostrarán casos de uso reales de aerolíneas y demostraciones en vivo del sistema, enfatizando que la carga digital ya no es una aspiración futurista, sino una necesidad operativa.
El simposio también abordará cómo el transporte aéreo puede mejorar el desempeño ambiental sin dejar de ofrecer la velocidad y confiabilidad de las que depende el comercio global. Una sesión plenaria dedicada explorará vías prácticas para reducir las emisiones, acelerar la adopción de nuevas tecnologías y procesos y mejorar la eficiencia operativa y la resiliencia en toda la cadena de suministro.
La celebración de WCS en Sudamérica por primera vez refleja la creciente importancia de la región en el transporte aéreo mundial. Este sector desempeña un papel vital en la conexión de los productores sudamericanos con los mercados globales -especialmente para las exportaciones sensibles al tiempo y la temperatura- y en el apoyo al desarrollo económico en toda la región. Lima proporciona un entorno apropiado para centrarse en cómo el transporte aéreo puede seguir permitiendo el comercio en un entorno cada vez más dinámico.
La industria de carga aérea ha demostrado su resiliencia durante las crisis y perturbaciones. Pero la flexibilidad por sí sola no es suficiente. El éxito continuo dependerá de la capacidad de la industria para fortalecer la regulación, acelerar la transformación digital e invertir en las capacidades necesarias para manejar flujos de carga complejos de forma segura, eficiente y sostenible.
En un mundo dinámico, quedarse quieto no es una opción. Las conversaciones en Lima tienen como objetivo garantizar que el transporte aéreo siga avanzando juntos.

















