En una época en la que el consumo de contenidos está fragmentado y el público está abrumado por las opciones, Wheel of Fortune recupera la magia de ver citas. El espectáculo no es un formato de juego más, se está convirtiendo en un evento de entretenimiento que reúne a las familias
Combinando nostalgia con nuevos cruces de celebridades, bromas espontáneas y momentos inesperados, Wheel of Fortune ha creado un formato que resulta familiar y emocionante. Los episodios especiales, como el especial de Shark Tank India, donde Aman Gupta, Anupam Mittal y Namita Thapa subieron al escenario con el súper presentador Akshay Kumar, fomentaron la visualización basada en la curiosidad y generaron conversaciones genuinas.
Y fue durante este episodio tan especial que el programa entregó uno de sus momentos más poderosos y comentados. Durante un segmento divertido y rápido, Shark le preguntó a Aman Akshay: “¿Cuál fue tu momento más ‘gajab beizzati’?” Lo que sucedió después sorprendió a todos. En lugar de dar respuestas ingeniosas o diplomáticas, Akshay optó por la vulnerabilidad.
Recordó un incidente hace unos años cuando asistió a una gran función con sus amigos más cercanos. Siguió una discusión y alguien comenzó a abusar de su amigo repetidamente. “Abusó una vez, le dije que no lo hiciera. Lo hizo de nuevo. Luego una tercera vez. Le advertí cuatro o cinco veces, pero no se detuvo”, compartió Akshay.
De hecho, fue profundamente personal. Alguien usó un lenguaje muy grosero contra su amigo. Incapaz de soportar los repetidos insultos, Akshay se involucró. En el calor del momento, abofetea al hombre, desafortunadamente dejándolo inconsciente. “Fue una fiesta muy grande”, reveló. “Mi amiga realmente empezó a llorar porque era muy vergonzoso para ella”.
Lo que siguió fue pánico. Por un breve momento, Akshay realmente sintió que su carrera había terminado. “Le echamos agua y yo rezaba para que recuperara el conocimiento. Oh Dios”, admitió. Afortunadamente, después de unos momentos tensos, el hombre recuperó la conciencia, un momento que pareció nada menos que un milagro.
Hoy, mirando hacia atrás, Akshay admite que fue un error. “Si hubiera sucedido hoy, nunca habría reaccionado así”, dijo con franqueza. “Para mí, ese fue el verdadero momento ‘gajab beizzati’, algo que me gustaría cambiar si pudiera. Hoy simplemente me iré”.
Lo que comenzó como un momento alegre y alegre se convirtió en uno de los aspectos más destacados del episodio, no por el drama, sino por la honestidad.
En una era impulsada por fragmentos virales y entretenimiento superficial, Wheel of Fortune ofreció algo más profundo: un recordatorio de que incluso las superestrellas evolucionan. Ese poder reside en la reflexión. Y, a veces, la mayor victoria es elegir la moderación. Son momentos los que cambian no cómo miran los espectadores, sino por qué miran.














