En el Hospital Nasser de Khan Younis, las familias esperaban ansiosamente a que los primeros llegados de Rafah se reunieran con sus familiares que habían viajado meses antes para recibir tratamiento médico. Los funcionarios egipcios dijeron que se espera que unas 150 personas abandonen Gaza y unas 50 personas entren a Gaza el primer día, dentro del marco de estrictas restricciones.
Las ambulancias transportaron a pacientes enfermos y heridos a Egipto, donde fueron sometidos a exámenes médicos antes de ser transportados a hospitales. Rafah es el único punto fronterizo desde Gaza que no entra a Israel, lo que lo convierte en un salvavidas para evacuaciones médicas y reunificaciones familiares.
La reapertura parcial se produjo tras días de fuertes huelgas y meses de presión por parte de grupos humanitarios. Israel atribuyó la decisión a la devolución de los restos de Ran Gvili, el último rehén israelí retenido en Gaza. Su cuerpo fue exhumado y enterrado la semana pasada.














