Este cortometraje muestra a Tim Bovard, taxidermista del Museo de Historia Natural del condado de Los Ángeles, mientras reflexiona sobre las más de cinco décadas que ha pasado perfeccionando su oficio. Nacido de una fascinación infantil por los dioramas de museo que nunca desapareció, Bouvard dedicó su carrera a crear lo que él llama “la ilusión de la vida”, un proceso que requiere rigor científico e interpretación imaginativa. Moviéndose entre su taller, donde prepara estorninos europeos para su exhibición, y las galerías del museo, Bovard reflexiona sobre cómo estos dioramas pueden ayudar a moldear la comprensión del público sobre el mundo de los animales no humanos. Sus ideas resuenan profundamente en una época en la que el contacto de muchas personas con la vida silvestre es limitado y muchas de las especies representadas en estas exhibiciones están desapareciendo a un ritmo alarmante.
Hay un bonito arte en el arte de la taxidermia en el museo.
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