La Corte Suprema ha acordado revisar la controversia sobre las llamadas etiquetas delgadas para medicamentos, una decisión que será seguida de cerca por sus implicaciones para la disponibilidad de medicamentos genéricos.
El etiquetado delgado se refiere a movimientos de compañías genéricas que buscan aprobación regulatoria para comercializar un medicamento para un uso específico, pero no para otros usos patentados para los cuales se receta un medicamento de marca. Por ejemplo, se puede comercializar un medicamento genérico para tratar un tipo de problema cardíaco pero no otro. Al hacerlo, la empresa pública busca evitar demandas por infracción de patentes.
Esta táctica ha sido un elemento básico de las compañías de medicamentos genéricos desde que entró en vigor la Ley Hatch-Waxman hace casi cuatro décadas. La ley federal creó mecanismos a través de los cuales los medicamentos genéricos podrían ingresar más fácilmente al mercado. Las etiquetas finas, que constituyen una excepción, son una forma en que el Congreso ha intentado promover una mayor competencia para los consumidores.
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