Las inundaciones en las provincias de Limpopo y Mpumalanga, en el norte de Sudáfrica, han obligado al famoso Parque Nacional Kruger a suspender las visitas y a evacuar en helicóptero a algunos huéspedes y al personal.
Se cree que al menos 19 personas han muerto en Sudáfrica debido a las inundaciones provocadas por las fuertes lluvias de las últimas semanas.
Entre los muertos se encontraba un niño de cinco años en la ciudad de Giyani, Limpopo. El presidente Cyril Ramaphosa se reunió con la familia del niño para ofrecerles sus condolencias mientras visitaba la zona para evaluar los daños.
El Servicio Meteorológico de Sudáfrica emitió una alerta roja de nivel 10, prediciendo más lluvias en las zonas afectadas y advirtiendo a las comunidades que permanezcan alerta.
“Permanezcan dentro y fuera de las carreteras si es posible”, aconseja. “Nunca conduzca por una carretera cubierta de agua. Si el vehículo se detiene, apártelo inmediatamente y busque un terreno más elevado”.
También se recomienda a los residentes que trasladen sus objetos de valor “a un lugar seguro por encima del nivel de inundación esperado”, corten la electricidad en la fuente y trasladen a sus animales a terrenos más elevados.
En los últimos días, se han desplegado helicópteros y el ejército para rescatar a personas en algunas de las zonas más afectadas.
Las inundaciones en el sudeste de África son cada vez más frecuentes y graves a medida que el cambio climático intensifica las tormentas en el vecino Océano Índico, informó la agencia de noticias Reuters.














