Hacer fuego con hielo está al borde de la habilidad de supervivencia y el experimento científico. Es una de esas técnicas que suena como un ingenioso truco de supervivencia (y técnicamente lo es), pero que es extremadamente difícil en la práctica. Lograr esto requiere un conjunto de condiciones casi perfectas: luz solar directa y brillante, aire en calma y, lo más importante, un trozo de hielo excepcionalmente claro de buen tamaño. Este último requisito es lo que hace que este método sea particularmente difícil en la naturaleza. El hielo natural suele estar turbio, agrietado o lleno de bolsas de aire, todo lo cual dispersa la luz en lugar de enfocarla.
Sin embargo, todavía es posible. Después de todo, una pequeña posibilidad es mejor que ninguna.
Como tal, sigue siendo una habilidad que vale la pena comprender y probar. Puedes probarlo y disfrutarlo en casa haciendo tú mismo hielo transparente: primero hierve agua para eliminar los gases disueltos y luego congélala lentamente para reducir las burbujas; Utilice un recipiente aislado para congelar gradualmente de arriba a abajo. Practicar de esta manera le permite concentrarse en dar forma, pulir y orientar la lente sin tener que luchar con malos materiales o mal tiempo.
En última instancia, deberías pensar en Fire from Ice no como un plan de respaldo confiable, sino como un último esfuerzo en una situación realmente terrible, así como una demostración fascinante de lo que es posible cuando la física, la paciencia y las condiciones se alinean perfectamente.














