En el pueblo de Danbury, la Iglesia de San Juan Bautista es un lugar donde se han vivido siglos de vida religiosa y comunitaria. Esta iglesia, cuyos orígenes se remontan al siglo XIII, cuenta con una excelente colección de extremos de asientos intrincadamente tallados que representan una variedad de diseños, desde escenas bíblicas hasta criaturas míticas. Estas esculturas, que ofrecen una visión del simbolismo cultural y religioso de la época, son un placer para los amantes del arte y la historia, e invitan a los visitantes a explorar historias grabadas en la madera desde hace más de 700 años.

Las estatuas de caballeros dentro de sus muros aumentan su atractivo histórico. Estas estatuas conmemoran a los caballeros locales que desempeñaron papeles influyentes en la historia de la región. Estas figuras, decoradas con armadura completa, son un recordatorio de la relación de la iglesia con la nobleza local. Las muñecas están meticulosamente detalladas, desde la cota de malla hasta las expresiones solemnes en los rostros de los caballeros, proporcionando un vínculo tangible con el pasado y despertando la imaginación de quienes contemplan las vidas de estos antiguos guerreros.

Una de las características más interesantes de la Iglesia de San Juan Bautista es el entrecerrar los ojos, una pequeña abertura en la pared que permite a los fieles ver el altar desde una capilla lateral. Este elemento arquitectónico, también conocido como “espectáculo de santidad”, fue diseñado para permitir que aquellos que no podían estar presentes en el cuerpo principal de la iglesia, como leprosos o penitentes, o aquellos que no deseaban adorar con la multitud principal, como la nobleza, pudieran continuar participando en la Misa.

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