Entre las noches de insomnio y las carreras escolares, el desarrollo profesional puede parecer imposible para los padres. Así es como pueden seguir aprendiendo.

El crecimiento personal requiere dos cosas de las que los padres suelen carecer: tiempo y energía. Entre limpiar el desorden, cocinar y gestionar las actividades extracurriculares, el padre promedio obtiene lo justo dos horas a la semana centrarse en el desarrollo personal.

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