“No se puede pintar con el mismo pincel cada acto o falta de acción que tenga implicaciones financieras”, dijo, instando a los legisladores a trazar distinciones claras entre fraude intencional, error no intencional y lapso procesal.
El juez Khanna se dirigió a la TPF-Dayitva: Conferencia jurídica nacional sobre la lucha contra los delitos de cuello blanco, organizada por el Foro Profesional Terapanth (TPF) en Bharat Mandapam, Nueva Delhi.
El juez Khanna observó que no todas las irregularidades financieras deberían tratarse por igual. “En mi opinión, estos casos deben tratarse de otra manera”, afirmó. “Si bien la ignorancia de la ley no puede ser una excusa, la verdadera dificultad surge cuando el legislador equipara delitos de cuello blanco con delitos convencionales, desconociendo el grado de dolo y el elemento mental involucrado”, añadió.
Señaló que los delitos financieros pueden clasificarse en términos generales en tres categorías: los cometidos con clara intención delictiva, los que surgen de negligencia o malentendidos y los que resultan de fallos procesales. “Enfatizó que la intención mental es el diferenciador clave.
El juez Khanna también expresó preocupación por la creciente tendencia a invertir la carga de la prueba en las legislaciones financieras, donde los acusados deben demostrar su inocencia en lugar de que la fiscalía demuestre su culpabilidad. Estas disposiciones, afirmó, deben aplicarse con cautela. Además, el CJI Añadió que la ley debe distinguir entre quienes actúan con intención de mala fe y quienes cometen errores sin ningún motivo corrupto.












